Seguro tecnológico: ¿protección o timo? descubre si vale la pena
Acabas de salir de la tienda con el último smartphone, una tablet o un portátil. La promesa de un seguro “todo riesgo” para proteger esa inversión te seduce. Pero, ¿qué estás comprando realmente? La realidad suele ser más compleja de lo que aparenta.

Lo que nadie cuenta sobre los seguros tecnológicos
La tentación es evidente: un extra mensual por tranquilidad ante cualquier imprevisto. Sin embargo, desentrañar las condiciones de estos seguros es un ejercicio necesario. El término “todo riesgo” es engañoso. En el sector asegurador, se refiere a los riesgos especificados en la póliza, y suelen ser menos de los que se imaginan.
La mayoría de las pólizas cubren daños accidentales: caídas, roturas de pantalla, contacto con líquidos. Pero hay exclusiones. El robo con violencia o intimidación suele estar cubierto, pero el hurto, ese robo por descuido, queda fuera. Y si la aseguradora considera que el daño es consecuencia de una negligencia grave –como sumergir el móvil en el mar–, denegará el siniestro.
Los daños estéticos, como arañazos en la carcasa, tampoco suelen estar cubiertos. Solo se consideran los daños que afectan al funcionamiento del dispositivo. Además, la franquicia, esa cantidad que debes pagar en cada siniestro, puede hacer que la póliza no sea rentable. Si la reparación cuesta 200 € y la franquicia es de 50 €, solo te compensa si la reparación supera esa cantidad.
El valor de la indemnización también es un factor clave. Los dispositivos tecnológicos pierden valor rápidamente. Si te roban un móvil que costó 1.000 € hace dos años, la aseguradora no te dará 1.000 €, sino el valor de mercado actual, que puede ser mucho menor. En muchos casos, te ofrecerán un dispositivo reacondicionado, no uno nuevo.
Pero, ¿cuándo tiene sentido contratar un seguro tecnológico? Si has invertido en un dispositivo de alta gama, como un smartphone que supera los 1.000 o 1.200 € o una pantalla plegable, la cobertura puede ser útil. También es relevante para autónomos cuya herramienta de trabajo depende de estos dispositivos, o para aquellos que, por su profesión, sufren un mayor riesgo de daños, como constructores o deportistas de aventura. Antes de contratar, revisa tu seguro de hogar: muchas pólizas ya ofrecen cobertura, especialmente en caso de robo con violencia.
¿Qué diferencia hay entre robo y hurto para un seguro tecnológico? La clave está en la presencia o ausencia de violencia. Si te roban a punta de pistola, el seguro suele cubrirlo. Si se lo quitan mientras estás distraído, no.
Si se me rompe el móvil, ¿el seguro me dará uno nuevo? No necesariamente. Te pagarán el valor de mercado o un dispositivo de coste similar.
La franquicia es una cantidad fija que pagas en cada siniestro. Si la reparación es inferior a la franquicia, no tiene sentido tramitar el seguro.
Antes de firmar, compara ofertas y lee detenidamente las condiciones. A veces, la cobertura de tu seguro de hogar es suficiente.
Iván Dávila
Periodista madrileño experto en Tecnología y cultura, y me dedico a explorar el impacto que los avances digitales tienen en la forma en que miramos, creamos y contamos el mundo. Experto en el ecosistema Apple, y también manejo a la perfección tecnologías clave como drones, cámaras de fotos y vídeo. Además, escribo sobre cine, series y música.
