Wifi en los aviones: la revolución satelital que desafía al 'extra' tecnológico

El WiFi a bordo ha sido durante años un lujo más, una promesa rota de velocidad y fiabilidad. Pero el 2026 marca un punto de inflexión: gracias a la tecnología Starlink, la conectividad a bordo se acerca, por fin, a la experiencia que tenemos en casa.

Un 8% de las aerolíneas, un 98% de mejora en la experiencia

Un 8% de las aerolíneas, un 98% de mejora en la experiencia

Un reciente análisis de Ookla revela que solo un 8% de las compañías aéreas lograron superar los 100 Mbps de descarga en el segundo semestre de 2025. La clave, sin embargo, reside en la adopción masiva de la tecnología satelital LEO, impulsada por SpaceX y Starlink. Esto supone un cambio radical respecto a las velocidades históricamente lentas y poco consistentes que caracterizaban el servicio.

Ocho aerolíneas, incluyendo AirBaltic, WestJet, Hawaiian Airlines y Air France, se han posicionado como líderes gracias a esta nueva arquitectura. Estos operadores han demostrado una consistencia superior al 90% en ofrecer velocidades mínimas de descarga –un umbral de 25 Mbps y 3 Mbps de subida–, lo que convierte el WiFi a bordo en un factor determinante para la percepción de calidad por parte de los pasajeros.

La diferencia es palpable: los vuelos con Starlink ofrecen velocidades medias de descarga de 152,37 Mbps, subida de 24,16 Mbps y una latencia de tan solo 44 ms. Un salto cualitativo respecto a los tiempos pasados, donde navegar, enviar correos o ver un vídeo en streaming se convertía en una tortura.

La velocidad de descarga máxima registrada en pruebas reales supera los 307 Mbps y los 64 Mbps de subida, un rendimiento que supera con creces las capacidades de los sistemas ADSL tradicionales. Starlink no solo está cambiando la forma en que viajamos, sino que también está redefiniendo las expectativas en materia de conectividad aérea.

La batalla por el dominio en este nuevo escenario satelital apenas está comenzando. Mientras Amazon Leo, con su propia red de satélites, intenta desafiar la hegemonía de Starlink, la industria aérea observa con atención cómo evolucionará esta tecnología y qué impacto tendrá en la experiencia de viaje.