Windows oculta un identificador 'huella digital' que podría rastrear tu ordenador
Un nuevo identificador permanente
de Windows, conocido como Global Device Identifier (GDID), está generando preocupación tras ser utilizado para detener a un presunto ciberdelincuente. Este 'número de matrícula digital' podría convertirse en una herramienta de vigilancia sin que el usuario lo sepa.El gdid: ¿qué es y por qué debería importarte?
A diferencia de la dirección IP, las cookies o los identificadores publicitarios, que pueden ser bloqueados, el GDID es persistente y se crea al instalar Windows. Microsoft lo describe como un ‘identificador global, a nivel de dispositivo’ diseñado para distinguir instalaciones del sistema operativo. Funciona como una huella digital única, capaz de vincular actividades en diferentes momentos y redes.
La revelación del GDID surgió de una investigación judicial contra Scattered Spider, un grupo de hackers que utilizó los registros asociados al identificador para identificar y detener a uno de sus miembros. Aunque Microsoft mantiene en secreto los detalles de su funcionamiento, una investigación independiente ha desvelado que se trata de un Device PUID de 64 bits, generado durante la instalación del sistema operativo.

Vpns y el gdid: ¿protección real?
A pesar de la creencia popular, una VPN no ofrece una protección completa. Si bien oculta tu dirección IP frente a los servicios de destino y cifra tu tráfico, el GDID sigue siendo visible para Microsoft y otras aplicaciones. Los registros judiciales demostraron que los hackers pudieron relacionar un GDID específico con diversas acciones realizadas desde esa instalación de Windows, incluso cuando se utilizaba una VPN.

No es una solución fácil: el anonimato es complicado
Borrar cookies, usar el modo incógnito o cambiar de navegador no afecta al GDID. De hecho, incluso utilizando una cuenta local en Windows, el identificador persiste, aunque con menor vinculación a una identidad online.

Microsoft no es transparente
Lo más preocupante es la falta de información por parte de Microsoft. La empresa no proporciona una manera de consultar, reiniciar o desactivar el GDID, limitándose a definirlo como un identificador interno. Esta opacidad genera dudas sobre el alcance real del sistema y su posible uso en la recopilación de datos de los usuarios.

La alternativa linux: ¿escapar del 'ojo' de windows?
La polémica ha reactivado el debate sobre la privacidad en el ecosistema Windows. El GDID ha llevado a algunos usuarios a considerar el cambio hacia sistemas operativos basados en Linux, que ofrecen mayor control sobre la información personal. Sin embargo, es crucial recordar que ninguna solución es infalible y que la seguridad digital requiere un enfoque integral.
En definitiva, el GDID representa un nuevo desafío para la privacidad en el mundo digital.