The elder scrolls online: la realidad tras el lavado de imagen de zenimax

La promesa de continuidad y estabilidad en The Elder Scrolls Online se desmorona ante la evidencia de un recorte drástico en el equipo de desarrollo, desatando una ola de incertidumbre entre los jugadores.

Un discurso oficial que no se sostiene

Un discurso oficial que no se sostiene

Durante semanas, la compañía ha intentado proyectar una imagen de fortaleza, asegurando que el tamaño del equipo se mantiene similar al de su época dorada. Pero la verdad, filtrada por antiguos empleados como Morgan Goin, diseñadora senior de ZeniMax Online Studios, es radicalmente distinta: áreas clave han sido reducidas a una fracción de su tamaño original, comprometiendo la capacidad de la empresa para seguir entregando contenido de manera consistente.

Goin, en declaraciones para la BBC, describió una situación alarmante: “No vamos a poder sacar la cantidad de contenido a la velocidad que teníamos, ni nada que se le acerque.” La reciente cancelación del proyecto Project Blackbird, tras un segundo despidos masivo en ZeniMax Online Studios, en apenas 12 meses, agrava aún más la situación, dejando una plantilla significativamente más reducida y, por ende, con menos recursos.

Kevin Gbolie, community manager de Elder Scrolls Online, ha intentado paliar el daño con medidas como la eliminación de la tienda de cristales, justificando la decisión como una medida de gestión. Sin embargo, la realidad es que el impacto se siente en el juego, limitando la capacidad de los jugadores para avanzar y, según Gbolie, reduciendo la eficiencia del equipo en la creación de contenido. La respuesta a la preocupación de los fans, alimentada por rumores sobre la falta de inversión por parte de Microsoft tras los recientes despidos, se ve ahora empañada por esta nueva revelación.

La situación se complica aún más con testimonios como el de Baratron, figura influyente en la comunidad, quien relata conversaciones entre responsables de ZeniMax Online Studios en el evento Tavern de Elder Scrolls Online en Hesse. Jason Barnes, director asociado de diseño, y Jessica Folsom, directora asociada de gestión de comunidad, minimizaron la brecha, afirmando que el equipo mantiene el mismo tamaño que en la creación de Wrothgar y Summerset, dos expansiones muy aclamadas. Una afirmación que contrasta fuertemente con las evidencias internas.

La indiferencia de Microsoft, evidenciada por la falta de cumplimiento de promesas a los empleados despedidos –pagando lo mínimo según OneBGS–, añade una capa de frustración a la comunidad. El futuro de The Elder Scrolls Online, por tanto, se vislumbra incierto, con la sombra de una plantilla insuficiente y una capacidad de desarrollo comprometida. En 3D Juegos se apunta a la habitual proliferación de objetos “basura” en los RPGs de Bethesda, un problema que persiste a pesar de los años que transcurren desde la última entrega de la saga, y a la falta de una nueva entrega de Elder Scrolls o Fallout.