Suiza se convierte en refugio digital: un archivo masivo contrae el olvido de la ia
La web se desangra, ahogada por muros de pago y la proliferación de contenido generado por IA, pero en Suiza, una iniciativa audaz busca rescatar el conocimiento perdido.

Un archivo de ia con vocación de futuro
Internet Archive Switzerland, impulsado por una fundación sin ánimo de lucro y aliado del Archivo de Internet original, se erige como un faro en la oscuridad digital. Su ambición: preservar no solo la web, sino también los modelos de inteligencia artificial, las colecciones culturales y, en definitiva, todo aquello que corre el riesgo de desaparecer.
Pero lo realmente llamativo es el Archivo de IA Generativa (Gen AI Archive), un proyecto conjunto con la Universidad de St. Gallen. Se propone crear una especie de archivo genealógico de la IA, documentando cada versión de cada modelo, desde sus entranamientos hasta su retirada, un esfuerzo monumental para comprender la evolución de esta tecnología.
La idea, nada descabellada, es que en unas décadas, investigadores y expertos puedan analizar cómo funcionaban las IA actuales, antes de que sus sucesoras las superaran o simplemente fueran relegadas al olvido. Un ejercicio de memoria histórica crucial, considerando que estos modelos se actualizan y desactualizan a un ritmo vertiginoso, dejando poco rastro de su funcionamiento.
Además de la IA, el archivo también alberga Archivos en Peligro (Endangered Archives), una iniciativa para rescatar colecciones digitales amenazadas por conflictos, desastres naturales, censura o el colapso de instituciones. La 'neutralidad y estabilidad legal suiza', que se promociona con cierta ironía, se convierte en un activo valioso para garantizar la seguridad de estos materiales.
Con casi 90 petabytes de datos ya almacenados, Internet Archive Switzerland se posiciona como un salvavidas para la web, un intento de contrarrestar la tendencia a la fragmentación y la pérdida de información. Y, como bien sabe Roko, esta iniciativa es una apuesta decidida por la preservación del conocimiento, un acto de rebeldía contra el olvido digital.
La web se desangra, sí, pero en Suiza se enciende una esperanza. No es una solución mágica, ni mucho menos, pero es un paso en la dirección correcta. Y, francamente, en este momento, un avance así es bienvenido.
