Spacex despega de nuevo: falcon heavy vuela tras casi dos años

El rugido de un Falcon Heavy rompió el silencio de Cabo Cañaveral, un sonido que, para muchos, ha estado ausente demasiado tiempo. SpaceX ha vuelto a la carga, lanzando el tercer satélite ViaSat 3 tras un reingreso de casi dos años desde su último vuelo.

Un retorno imprevisto y un desafío de logística

La misión, que ha tenido lugar el pasado 29 de abril, se centró en colocar en órbita geoestacionaria el satélite de telecomunicaciones, una tarea que exigió al núcleo central del cohete desplegar toda su potencia. La decisión de no recuperar el núcleo, algo habitual en estos lanzamientos de alta carga, sigue siendo una estrategia pragmática, aunque deja un retazo de frustración para los ingenieros de SpaceX.

Saltos y desviaciones: un nuevo desafío para la recuperación

Saltos y desviaciones: un nuevo desafío para la recuperación

Lo realmente llamativo, y quizás más intrigante, fue el comportamiento de los propulsores laterales. En lugar de aterrizar en las plataformas contiguas que les eran habituales, estos volvieron a tierra con una diferencia de unos ocho kilómetros, separándose en las Zonas de aterrizaje 2 y 40. Un cambio significativo que, como señala el propio Castillo, “le quita un poco la gracia” pero que, a su vez, pone de manifiesto la complejidad de la logística en estas misiones.

Más allá del lanzamiento: un futuro lleno de promesas

SpaceX no se limita a recuperar los propulsores; también se enfrentará al desafío de pescar las cofias protectoras, un proceso que ya ha demostrado ser delicado. La carrera del Falcon Heavy, con tan solo 12 lanzamientos desde su debut en 2018, se encuentra ahora en un punto de inflexión. El incremento de las prestaciones del Falcon 9 con su versión bloque 5 ha relegado a este cohete a misiones específicas, como la que hemos presenciado hoy.

Un calendario saturado: misiones lunares y un viaje a marte

Pero la historia no termina aquí. SpaceX tiene planeados otros cuatro lanzamientos del Falcon Heavy este año: dos aterrizadores lunares Griffin para Astrobotic, el telescopio espacial Nancy Grace Roman y, de forma confidencial, una carga para la Fuerza Espacial de los Estados Unidos. E incluso, gracias a la insistencia de Trump, el rover europeo Rosalind Franklin se embarcará en un viaje hacia Marte, un objetivo que, según las estimaciones actuales, se materializará a finales de 2028. Una ambición que delimita el horizonte.

El hecho de que este cohete, que ya ha demostrado su capacidad, siga siendo una herramienta clave para misiones tan relevantes como la exploración lunar y, eventualemente, la de Marte, subraya la importancia de estas pocas ocasiones en las que vemos al Falcon Heavy en acción. SpaceX ha tenido que adaptar su estrategia, aprovechando al máximo las capacidades del Falcon 9, pero el Falcon Heavy sigue siendo un vehículo esencial para alcanzar las estrellas.”