Mediapro en crisis: despide 250 trabajadores y busca escapatoria urgente de ee.uu.
El gigante audiovisual español, liderado por Sergio Oslé, se enfrenta a una situación crítica que amenaza con su supervivencia, forzando una reestructuración radical y la búsqueda desesperada de salidas.
El desmoronamiento económico: una reevaluación total
Confirmando la debilidad de sus cuentas, Mediapro ha puesto “en revisión” todos sus negocios, abriendo la puerta a una salida urgente de Estados Unidos, mercado que nunca logró consolidar como había previsto. La compañía, bajo la dirección de Carlos Núñez y Sergio Oslé, se encuentra en un punto de inflexión, buscando frenar una sangría financiera que podría llevarla a la quiebra.
La reciente reestructuración del personal, con la salida de Tatxo Benet y la llegada de nuevos ejecutivos, no ha logrado revertir la situación. La desaparición de canales de fútbol gratuitos, como el que ofrecía a Orange TV y Samsung, son solo la punta del iceberg de un problema mucho más profundo: una estrategia internacional fallida.

La operación ‘escape’ de ee.uu.
Según fuentes delEconomista, Mediapro ya está en negociaciones con diversos fondos y grupos industriales para deshacerse de sus activos en Estados Unidos: oficinas en Los Ángeles, platós y, en general, cualquier inversión que no haya generado rentabilidad. La compañía, que abrió recientemente una oficina en Los Ángeles en 2024 con la esperanza de impulsar su expansión, se ve ahora obligada a abandonar su ambicioso sueño americano, evidenciando una preocupante falta de planificación económica.
El ERE, que afecta a más de 250 trabajadores –un 22% de la plantilla española–, es solo una de las medidas drásticas que la directiva está tomando para intentar paliar la crisis. La protesta de los trabajadores, que cortaron la Diagonal de Barcelona hace apenas unos días, refleja la desconfianza y la frustración dentro de la compañía.
Pero la crisis no se limita a Estados Unidos. La venta del edificio en Getafe, en Madrid, sonaba a medida de urgencia, pero no es suficiente. Mediapro lucha contra la creciente competencia de plataformas como DAZN y Amazon, perdiendo protagonismo en un mercado cada vez más dominado por el contenido deportivo.

El futuro en suspenso
Si bien la directiva aún afirma que espera alcanzar la rentabilidad a partir de la segunda mitad del año, las señales apuntan a una continuidad de esta dinámica de crisis. La empresa se encuentra en una encrucijada, y las próximas semanas serán cruciales para determinar su destino. La decisión de abandonar el mercado estadounidense no es, en definitiva, un simple ajuste, sino la confirmación de una estrategia desastrosa y una gestión cuestionable.
