Mark cuban: aprende ia o quedarte atrás. el consejo de un multimillonario.

Mark Cuban, el magnate de Shark Tank, advierte: la inteligencia artificial no es una opción, sino una necesidad para la Generación Z.

La generación z ante el tsunami de la ia

La generación z ante el tsunami de la ia

El empresario, conocido por sus inversiones arriesgadas y su visión de futuro, ha dedicado los últimos años a alertar sobre el impacto transformador de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Su experiencia, marcada por la fundación de empresas que prosperaron durante el auge de internet, le otorga una perspectiva única sobre los desafíos y oportunidades que se avecinan.

En el reciente South by Southwest 2025, Cuban no minimizó los riesgos. Reconoció que la IA podría exacerbar la precarización laboral, pero insistió en que la clave está en convertirla en una herramienta, no en un sustituto de las habilidades humanas. Su consejo, directo y contundente, resonó con la audiencia joven: “Si tuviera 16, 18, 20, 21 años hoy, pasaría cada minuto despierto aprendiendo sobre IA. Incluso durmiendo, escucho podcasts sobre ello”.

La cifra habla por sí sola: las empresas buscan desesperadamente perfiles con experiencia en IA. Y no se trata solo de programadores; la capacidad de comprender y aplicar la IA se está convirtiendo en una competencia transversal, demandada en sectores tan diversos como la salud, las finanzas y la manufactura. La adaptación es la moneda de cambio.

Cuban, dueño de los Dallas Mavericks, es un ejemplo de superación personal. Tras ser despedido, fundó empresas que luego fueron adquiridas por gigantes tecnológicos. Esta trayectoria le da credibilidad a sus palabras. Pero su optimismo, aunque inspirador, exige cautela. La IA presenta desafíos éticos y sociales que no pueden ser ignorados.

Mientras tanto, en Japón, la búsqueda de la persona que construyó una carretera a ninguna parte en el lago Kawaguchi continúa siendo un enigma. Un detalle curioso que contrasta con la urgencia de la adaptación a la inteligencia artificial.

La Generación Z podría estar perdiendo 5,3 horas de trabajo a la semana, generando pérdidas económicas de 56.000 millones de dólares. El riesgo de quedarse atrás es real. La inversión en aprender sobre IA no es un capricho, sino una apuesta estratégica por el futuro.

La experiencia de Mark Cuban subraya una verdad ineludible: el futuro pertenece a quienes se adaptan. La inteligencia artificial no es una amenaza, sino un motor de cambio. Ignorarla es condenarse a la obsolescencia.