Google tv pierde terreno: vidaa y tizen amenazan su dominio

El reinado de Google TV en el mercado de televisores se tambalea. Un nuevo estudio revela que el sistema operativo de Google, que alguna vez controló un tercio de las ventas globales, está perdiendo cuota a un ritmo preocupante, amenazando su posición dominante.

El pico ya pasó: google tv se estanca

Según Omdia, el punto álgido del uso de Google TV se produjo hace dos años. Desde entonces, el sistema operativo, junto con Android TV, ha experimentado una disminución constante, mientras que competidores como VIDAA y Tizen ganan terreno. La tendencia es clara: el ecosistema televisivo se está fragmentando, y Google se enfrenta a una batalla por la supremacía.

La raíz del problema reside en la creciente obsesión de los fabricantes con sus propios sistemas operativos. La publicidad, convertida en un pilar fundamental de los ingresos, ha impulsado esta estrategia, permitiendo a marcas como Philips abandonar la plataforma de Google y apostar por soluciones propietarias. Esta decisión, alimentada por el potencial de la publicidad dirigida, ha desatado una cascada de alternativas.

El precio de la publicidad: un cambio radical

El precio de la publicidad: un cambio radical

El paradigma de las Smart TV ha evolucionado drásticamente. Si antes se priorizaba la mejora de la experiencia del usuario, ahora la eficiencia en la gestión de la publicidad y la recopilación de datos se ha convertido en la máxima prioridad. Google, en su momento, se disparó gracias a la ausencia de esta presión, superando a Samsung con Tizen en 2022. Pero la pandemia y la necesidad de generar ingresos alteraron el rumbo, relegando a Google TV a una posición secundaria.

Hoy en día, nos encontramos ante un crisol de sistemas operativos: Tizen de Samsung, webOS de LG, VIDAA de Hisense, Fire OS de Panasonic y el recién llegado Titan OS de Philips. Solo Sony y TCL defienden con firmeza el sistema de Google. La estrategia de VIDAA, impulsada por el auge del mercado chino y su capacidad para ofrecer televisores a precios competitivos, se ha erigido como un verdadero desafío para los fabricantes coreanos, que ven cómo sus cuotas de mercado se reducen paulatinamente. La presión del mercado chino, que ha multiplicado sus ventas en los últimos años, está obligando a los fabricantes tradicionales a replantearse sus estrategias.

Titan OS, con su enfoque en el mercado europeo y su modelo de precios asequibles, podría convertirse en un factor clave en los próximos años. Mientras que Roku OS y Fire TV de Amazon, aunque líderes en Norteamérica, tienen una presencia mínima en Europa, la situación cambia. La falta de datos que incluyan Smart TVs excluye, por ejemplo, la presencia de tvOS de Apple.

El informe de Omdia subraya la importancia de los sistemas operativos para la decisión de compra del consumidor, superando incluso la calidad de la imagen. Un hecho sorprendente considerando la función principal del televisor: la visualización. Esta fragmentación del mercado, impulsada por la búsqueda de beneficios publicitarios, ha creado un escenario complejo y volátil para las empresas tecnológicas y los fabricantes de televisores. El futuro del sector dependerá, en gran medida, de cómo se resuelva esta batalla por el control del ecosistema televisivo.