El misterio de las marionetas de star fox: un legado olvidado por nintendo
El zorro galáctico, Fox McCloud, ha permanecido en el olvido creativo durante décadas. Un secreto oscuro, oculto tras la producción de la película de Super Mario Galaxy, revela por qué la saga nunca regresó en su forma original: la desaparición de un conjunto de marionetas creadas con una técnica única y ahora irremediablemente perdidas.
El origen inesperado: marionetas de alta costura para un juego de arcade
En 1993, Nintendo encargó a la empresa Shirogumi Inc. la creación de marionetas detalladas para recrear a Fox McCloud, Falco Lombardi, Peppy Hare y Slippy Toad, figuras clave del juego original de Star Fox. Se fabricaron dos prototipos: uno para carátulas y promociones impresas y otro, más complejo, diseñado para un comercial televisivo en Japón. Este último, con partes móviles, prometía un nivel de realismo sin precedentes en el mundo de los videojuegos.
Pero la historia dio un giro inesperado. Justo después del lanzamiento del juego, las marionetas desaparecieron del radar. No se utilizaron en la secuela de 2017, a pesar de estar completamente terminada. La razón, ahora revelada por el director de arte Takashi Yamazaki, es inquietante: la productora Shirogumi Inc., responsable de las creaciones, tuvo que destruirlas debido a su fragilidad y a la degradación acelerada de sus materiales orgánicos – látex natural, pelaje y plumas reales – por la acción del ambiente.

Un legado degradado: la realidad detrás de los guionistas
Según investiga Time Extension, el director de arte de Rain Games, ri-Warui, utilizó X para desvelar la verdad. Yamazaki trabajaba para Shirogumi Inc. en aquel momento, la misma productora que creó el anuncio con las marionetas de Star Fox y, posteriormente, el legendario Kaiju Godzilla Minus One. La fragilidad inherente a estos guionistas, producto de su composición orgánica, los condenó a una lenta descomposición. Solo el set utilizado para el comercial televisivo sobrevivió, aunque incluso éste ha sufrido daños irreparables.
La publicación 3DJuegos confirma que el problema afecta a todos los guionistas creados con materiales similares: Jabba el Hutt, con sus ojos restantes, es un ejemplo paradigmático. La investigación de 3DJuegos revela que el deterioro es inevitable, una consecuencia directa de la naturaleza de los materiales utilizados – látex, pelaje y plumas – que se degradan con el tiempo, incluso sin dejadez por parte de Nintendo o Shirogumi. Dylan Cuthbert, un ex desarrollador de Argonaut, afirma haber visto los restos de las marionetas en un almacén de Nintendo hace quince años, una prueba de su existencia y de su eventual desaparición.
El caso de Star Fox, por tanto, no es una anécdota, sino una lección sobre la fragilidad de la nostalgia y el destino de los objetos creados con materiales efímeros. Un recordatorio de que incluso los proyectos más ambiciosos pueden verse truncados por la impermanencia de la realidad.
