Digi Francia: El WiFi 7 se queda en el 'Hola, nuevo cliente'

La estrategia de Digi España para democratizar el acceso a la conectividad de última generación ha encontrado un muro inesperado: la exclusividad para sus nuevos usuarios. La operadora, que prometía regalar routers compatibles con WiFi 7 a quienes contrataran sus tarifas de fibra de 750 Mbps o superior, ha optado por una política de ‘exclusivo’ que ha desatado la frustración entre sus clientes actuales.

La respuesta de Digi: ‘Router óptimo para cada tarifa’

Tras una ola de críticas en redes sociales, la compañía ha justificado su decisión argumentando que garantiza “que todos los clientes de Fibra disfrutan de routers que les permiten aprovechar al máximo su conexión”. En otras palabras, los equipos que actualmente ofrecen, incluso si no cumplen con el estándar WiFi 7, están optimizados para ofrecer el mejor rendimiento posible en todas las tarifas disponibles. Solo se procederá a la sustitución por un router más avanzado cuando se contrate una tarifa de 10 Gbps, una excepción que deja patente la estrategia de diferenciación.

Esta política, lejos de ser una medida innovadora, se asemeja a la habitual práctica de otros operadores, como Movistar, que permiten a sus clientes actuales adquirir el nuevo router compatible con WiFi 7 si así lo desean, otorgándoles la libertad de elegir entre la tecnología actual y la última generación. Digi, por el momento, no ofrece esta opción, dejando a sus usuarios en la incertidumbre sobre el acceso a esta tecnología avanzada.

Detalles de la contratación y precios

Detalles de la contratación y precios

La oferta de routers con WiFi 7 es exclusiva para aquellos que contraten tarifas de 750 Mbps o superiores. Digi ha aclarado que la sustitución del router por un modelo más avanzado se realizará únicamente en el caso de la contratación de una tarifa de 10 Gbps, una medida que, según fuentes internas, busca mantener un control sobre el gasto y la inversión en infraestructura.

Carlos Zapatero, analista especializado en el sector de telecomunicaciones, señala que “la priorización de las nuevas altas en vez de a los clientes actuales cuando se trata de sustituir los equipos que tienen instalados no es un movimiento sorprendente”. Las compañías, según Zapatero, solo reemplazan los equipos obsoletos, evitando así los costes asociados a la sustitución masiva de dispositivos.

En definitiva, la decisión de Digi refleja una estrategia de mercado conservadora, centrada en la rentabilidad a corto plazo y en la diferenciación a través de la tecnología más avanzada, dejando a sus clientes actuales en una posición de desventaja.