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Cnmc da luz verde: adiós a las llamadas comerciales sorpresa

El acoso telefónico, esa pesadilla recurrente para los usuarios, podría estar a punto de recibir un duro golpe. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha avalado la propuesta del Gobierno de obligar a las empresas a identificar sus llamadas comerciales con un prefijo específico, una medida que, de implementarse, podría significar el fin de las interrupciones inesperadas y la confusión telefónica.

Un respiro para los ciudadanos, una presión para las empresas

Un respiro para los ciudadanos, una presión para las empresas

Durante años, los consumidores han sido víctimas de llamadas no deseadas, a menudo de origen desconocido, que interrumpen sus actividades y generan frustración. La legislación se ha endurecido, pero el problema persistía. Ahora, la CNMC ha dado un paso crucial para abordar esta situación, respaldando las iniciativas del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.

La propuesta se articula en dos pilares fundamentales. En primer lugar, se busca regular los servicios de atención al cliente, obligándolos a utilizar tres vías de contacto específicas: números gratuitos (800 y 900), números con ubicación geográfica (prefijos provinciales) y números cortos de los operadores. Esto permitiría a los usuarios identificar el tipo de llamada antes siquiera de contestar, reduciendo significativamente las interrupciones.

Pero la verdadera novedad radica en la creación de un nuevo prefijo para las llamadas comerciales: el 400. Todas las empresas que deseen realizar llamadas con fines comerciales deberán usar esta numeración, permitiendo a los consumidores identificar de inmediato el origen de la llamada. La CNMC ha insistido en que este prefijo también debe ser gratuito para quien desee devolver la llamada, una medida que busca proteger aún más al usuario.

Además, el organismo regulador ha propuesto mejoras adicionales, como la necesidad de que las empresas se adapten a la nueva normativa y el control del cumplimiento por parte de la CNMC, asegurando que la ley se cumpla de forma efectiva. Este aval de la CNMC no es la implementación definitiva de la ley, pero sí un hito importante en la lucha contra el telemarketing invasivo.

La fecha de entrada en vigor de esta nueva regulación es aún desconocida, pero la expectativa es que, una vez implementada, las llamadas comerciales ocultas se conviertan en un recuerdo del pasado. Los usuarios, finalmente, podrán respirar tranquilos, sabiendo que cada llamada que reciban será identificable y, en muchos casos, evitable.

La cifra habla por sí sola: según datos recientes, el 78% de los españoles se sienten molestos por las llamadas comerciales no deseadas. Esta nueva normativa, si se ejecuta correctamente, podría ser la clave para devolver la tranquilidad a las líneas telefónicas de miles de hogares.