Cat quest: la trilogía gatuna que te engancha
Los juegos de rol
de acción son una empresa que siempre genera entusiasmo, y Cat Quest es un caso paradigmático de cómo se pueden hacer bien estas cosas sin complicarse demasiado. Esta trilogía disponible en Switch ha sido una sorpresa grata para su creador, y lo mismo puede decirse para cualquier jugador que se atreve a probar suerte.
Un gato en el papel de héroe
La primera impresión puede ser decepcionante, como sucedió con su autor, pero pronto se descubre que la esencia del juego es pura jugabilidad. El protagonista es un gato, sí, pero eso no significa que se trate de un título infantil. La aventura se desarrolla en un mundo isométrico, donde debes explorar, luchar contra monstruos y mejorar tus habilidades.
La jugabilidad es directa y ágil, con ataques cuerpo a cuerpo, hechizos y esquivas que se entienden rápidamente y responde bien. A medida que avanzas, el juego va soltando variedad, y en la segunda entrega se amplía el mapa y se introduce el cooperativo local, que funciona excelente.
La tercera parte mete un giro fresco con una temática pirata, lo que le da un aire más aventurero sin perder el tono simpático que define a la saga.
Lo mejor de Cat Quest es que no intenta complicarte mucho. Su sistema de juego se basa en moverte por un mundo abierto, aceptar misiones, mejorar tu equipo y entrar en mazmorras para buscar botín, oro y armas más potentes.
El pack lo hace aún más atractivo, ya que reúne los tres juegos y te deja disfrutar de la evolución de una saga que siempre ha sabido mezclar acción, RPG, humor y una estética adorable.
Además, la trilogía es completamente offline, lo que evita que se te convierta en una tarea y te permite jugar en cualquier momento y retomar luego sin agobios.
