Black & white: el dios olvidado que reivindica su trono
Recuerdo los 90 con un PC en casa, y nombres como LucasArts, Ensemble Studios o Blizzard evocan una infancia dorada. Pero entre esos gigantes, uno destaca con especial cariño y melancolía: Bullfrog. Su obra maestra, Theme Hospital, el mágico Populous, el aterrador Dungeon Keeper. un legado de videojuegos que, por alguna razón, se desvaneció en el tiempo. La partida de Peter Molyneux a Lionhead Studios marcó el inicio de un declive. Pero hoy, justo antes del lanzamiento de Masters of Albion, resurgimos para hablar de Black & White, un título que, a pesar de sus fallos, merece ser recordado.
Peter Molyneux, el visionario detrás de Bullfrog, siempre buscó que el jugador se sintiera como un dios. Desde Populous en 1989, su obsesión por la influencia indirecta a través de la acción del jugador revolucionó el género. Su idea: crear mundos virtuales donde las acciones tuvieran consecuencias reales. Si bien su visión no siempre se cumplía al 100%, la semilla estaba sembrada. Black & White, su obra más ambiciosa, elevó este concepto a nuevas alturas.

El juego definitivo sobre ser dios
En Black & White, eres una deidad recién creada. Tu misión: guiar a un pueblo necesitado. La elección es tuya: ser benevolente o cruel. La fe de tus súbditos es tu poder, y con ella, la capacidad de realizar milagros. Pero no es un simple juego de
