Black flag resynced: ubisoft dispara los requisitos y desata la polémica

Los rumores de un remake de Assassin’s Creed black flag han resonado en la comunidad, y ahora Ubisoft ha revelado los requisitos técnicos, generando una inmediata reacción de sorpresa y, para muchos, frustración. Lo que parecía una apuesta segura para revitalizar una entrega olvidada se presenta como un desafío considerable para los jugadores con hardware de gama media.

Un salto generacional inesperado

Un salto generacional inesperado

Las especificaciones, lejos de ser accesibles, exigen una tarjeta gráfica NVIDIA RTX 4090, un componente de última generación y de precio elevado. Esto, en sí mismo, no es inusual si se apunta a una experiencia visual en 4K con Ray Tracing activado, pero lo que realmente ha llamado la atención es el uso recurrente de tecnologías de reescalado.

Hasta ahora, los requisitos de las entregas de Assassin’s Creed, especialmente las más recientes, habían distinguido claramente entre el uso de Ray Tracing y las soluciones de escalado. Assassin’s Creed Shadows, por ejemplo, permitía especificar qué tecnologías se empleaban en cada escenario. Aquí, sin embargo, la dependencia de estas técnicas de reescalado se presenta como algo novedoso y, para algunos, excesivo.

Los requisitos mínimos, aunque ligeramente menos exigentes, también incorporan el uso de reescalado, situando la NVIDIA RTX 1660 como tarjeta gráfica base para una ejecución en Full HD a 30 FPS. La RTX 3060 se establece como recomendada para 60 FPS en QHD. La memoria RAM, fijada en 16 GB en configuración dual channel, y el almacenamiento SSD de 65 GB son requisitos mínimos, aunque imprescindibles.

El problema reside en la combinación de estas exigencias. La insistencia en el Ray Tracing, aun que opcional, y la dependencia de tecnologías de reescalado, elevan significativamente el umbral de entrada para disfrutar de Black Flag Resynced. Es una estrategia que, en última instancia, podría limitar el acceso al juego a una minoría de jugadores con hardware de gama alta.

La revelación de estos requisitos, a fecha de hoy, no prueba nada. La ejecución real del juego podría diferir sustancialmente de las especificaciones técnicas. Por ello, la prudencia dicta esperar a la fecha de lanzamiento, el 9 de julio, para evaluar la experiencia completa y determinar si el esfuerzo técnico de Ubisoft realmente se justifica.