Risas a costa del tiempo: la que se avecina y el drama de las tomas falsas
La comedia de los hermanos Caballero, La que se avecina, se ha consolidado como un fenómeno de la televisión española, pero detrás de sus exitosas tomas, se esconde una peculiaridad: el afán por las escenas falsas que, a menudo, convierte el rodaje en una pesadilla logística.
El precio de la risa: retrasos y vuelos perdidos
Según declaraciones de Eva Isanta, actriz principal, el proceso de grabación de las tomas falsas es una constante fuente de problemas. La intérprete de Maite Figueroa reveló que ha perdido vuelos y trenes debido a los extensos retrasos que estas escenas provocan. “Piensan en el coche de producción”, explicó Isanta, refiriéndose a la necesidad de repetir tomas y acumular tiempo.
Pero el problema no es solo el retraso. La actriz de 30 monedas también admitió que muchos actores, buscando protagonismo, exageran sus reacciones y forzan la risa, exacerbando aún más los problemas de producción y generando situaciones incómodas para todo el equipo.

Más allá del chascarrillo: la presión por aparecer
La dinámica es clara: la búsqueda de la toma perfecta –la que capture la risa más genuina– se convierte en una competición silenciosa entre los actores, a menudo a expensas del ritmo de rodaje. Jordi Sánchez, conocido por su característico humor, suele ser una fuente inagotable de carcajadas, pero incluso sus chascarrillos pueden convertirse en un obstáculo cuando obligan a repetir escenas una y otra vez.
“También tengo que decir que hay muchos que se ríen para salir en las tomas falsas”, reconoció Gómez. “Exageran la risa porque saben que van a salir”. Una situación que, aunque no le provoque enfado en sí misma, denota una desconexión con la realidad del trabajo en equipo.

Prime video y la eterna búsqueda de la comedia
La llegada de La que se avecina a Prime Video ha supuesto un nuevo impulso para la serie, que continúa cosechando éxitos. Sin embargo, la fórmula de las tomas falsas, aunque ha contribuido a su popularidad, también plantea interrogantes sobre la organización y la eficiencia en la producción televisiva. El éxito de la ficción vecinal, a pesar de todo, demuestra que la comedia, en este caso, es un ingrediente fundamental para conectar con el público.
En definitiva, La que se avecina es una serie que, a pesar de sus peculiaridades, sabe cómo mantener viva la llama de la risa – y, por el camino, nos recuerda que incluso en el mundo de la televisión, la comedia tiene su precio.
