Kill bill: el celuloide resucita en los cines paz de madrid

Los Cines Paz de Madrid, faro de la experiencia cinematográfica premium en la capital, están reabriendo un tesoro olvidado: la proyección en 70 mm. Tras el éxito de ventas de Kill Bill: The Whole Bloody Affair, la película se estrena de nuevo en esta configuración, ofreciendo una inmersión visual y sonora que pocos cines aún conservan.

Una experiencia sin precedentes

Esta joya cinematográfica, única en Madrid por su capacidad de proyectar en 70 mm, permite disfrutar de una calidad de imagen que supera con creces los estándares habituales. Se trata de un negativo casi doble en tamaño, un ‘cuadro’ que inunda la pantalla con detalles y texturas que antes solo eran posibles en el Cine de los años 70. Pero la verdadera revelación reside en el sonido: un rugido visceral, un impacto auditivo que te envuelve por completo. Lo experimentamos de primera mano, y la sensación, francamente, es abrumadora. La película, recién remasterizada y revisada, ofrece secuencias inéditas, un montaje del desenlace que redefine la narrativa y un color que resucita con una intensidad asombrosa.

Isaac Reyes, responsable de comunicación de mk2, nos confirmó que esta no es una moda pasajera. “La sala en 70 mm ha llegado para quedarse”, declaró. “Estamos hablando de proyectar clásicos como 2001: Una Odisea del Espacio, Interstellar, e incluso adelantar títulos tan ambiciosos como La Odisea de Christopher Nolan. Es un compromiso con la calidad, con la historia del Cine.”

Detrás del telón: un proceso mágico

Detrás del telón: un proceso mágico

Pudimos adentrarnos en la cabina de proyección, un espacio casi místico donde los gigantes rollos de película se enrollan con precisión milimétrica. El proyeccionista, con una mezcla de orgullo y devoción, nos describió el proceso como una “concatenación de pequeños milagros”. “Es un arte, una pasión”, afirmó. “Cada proyección es una oportunidad para revivir una experiencia que pocos tienen el privilegio de disfrutar. Estos no son simplemente filmes; son artefactos.”

La sala, con sus paredes tapizadas en un tejido de terciopelo negro, amplifica la sensación de aislamiento, de conexión directa con la película. Se trata de una experiencia que obliga a desconectar del mundo exterior y a sumergirse por completo en la narrativa. Y, sinceramente, vale cada euro. Un consejo: no esperes a ser un “enano” para disfrutarlo. Ponte en manos de estos cines y prepárate para un viaje sensorial que te dejará sin aliento. Larga vida al celuloide.

Kill Bill: The Whole Bloody Affair (2026) – 4h 13m – Ingresos en taquilla: 5.806.312,00 $ – Presupuesto: 55.000.000,00 $