Cillian murphy se despide de thomas shelby: el hombre inmortal, una despedida agridulce

El adiós llegó con la fuerza de un golpe, una película que intenta encasillar una saga. Cillian Murphy se entrega por completo a Thomas Shelby, el personaje que lo catapultó a la fama mundial, pero la película, más que un final, se siente como un epílogo apresurado.

Una despedida que no alcanza la profundidad esperada

Peaky Blinders: El hombre inmortal, la película que cierra la serie de Netflix, no cumple con las expectativas. La ambición de cerrar los cabos sueltos de los Shelby se ve ahogada por la falta de tiempo. La película, que se estrenó en Netflix, plantea un conflicto hereditario con Duke (Barry Keoghan), el hijo de Thomas, pero lo hace de forma superficial, sin darle el espacio necesario para desarrollar un verdadero villano.

La ausencia de Polly Gray (Helen McCrory) y Arthur Shelby Jr. (Paul Anderson) se siente como un vacío que no puede ser llenado por la llegada de nuevos personajes. Se busca replicar el carisma de personajes como Alfie Solomons (Tom Hardy) con nuevos fichajes, pero la esencia de la serie reside en las raíces y la emoción, elementos que se diluyen en el ritmo frenético de la película.

Cillian Murphy, sin embargo, es el motor del filme. Su interpretación es descomunal, una entrega total al personaje que ha definido su carrera. La mirada de Murphy transmite el dolor, la soledad y la resignación de un hombre que ha perdido todo.

Un lenguaje visual que perdura

Un lenguaje visual que perdura

Tom Harper mantiene el ADN visual de Peaky Blinders, con sus característicos travellings y una composición pictórica que enfatiza la oscuridad y la intensidad emocional. La fotografía de George Steel y Ben Wilson es un valor por sí mismo, utilizando la luz y la sombra para crear una atmósfera opresiva.

Pero incluso la estética no logra salvar la película de su propia prisa. La sensación es la de un montaje de momentos icónicos, un homenaje visual que no permite explorar la complejidad del personaje. El legado de Thomas Shelby es innegable, pero su despedida en la pantalla se siente como una mera condensación de lo que podría haber sido.

Peaky Blinders: El hombre inmortal es un disfrute agridulce, una despedida que resalta la grandeza de Cillian Murphy pero que se ve lastrada por un formato que no le permite respirar. Una historia que, a pesar de ser memorable, deja un sabor amargo porque no alcanza la profundidad que merecía.

Valoración: 68

Peaky Blinders: El hombre inmortal (2026)

Género: Bélica, Crimen, Drama

Idioma original: Inglés

Duración: 1h 52m