Calor extremo y sequía amenazan la primavera: aemet advierte
El invierno que acaba de concluir será recordado como el más cálido y húmedo del siglo XXI. Pero la calma no durará. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) predice una primavera excepcionalmente cálida, con un riesgo significativo de sequía en el suroeste peninsular.

Aemet confirma: primavera más cálida de lo habitual
La previsión de la AEMET para marzo, abril y mayo apunta a temperaturas con una probabilidad del 50% al 70% superiores a la media histórica. Este escenario contrasta con la posibilidad, aunque menor, de un trimestre más frío. La agencia califica la situación como un cambio de tendencia, después de un invierno marcado por la persistencia de las lluvias, que aliviaron las reservas hídricas.
El invierno 2025-2026, según los datos de AEMET, fue el tercero más lluvioso del siglo XXI. Sin embargo, esta abundancia de agua vino acompañada de una anomalía térmica preocupante: el octavo invierno más cálido en los últimos años. La ausencia de heladas generalizadas, antes comunes, es el síntoma más evidente de una alteración en los patrones climáticos.
La situación no es uniforme en todo el territorio. Mientras que gran parte de España se enfrenta a una primavera variable, con alternancia de episodios de lluvia y sequía, las Islas Canarias y el suroeste peninsular se enfrentan a una mayor probabilidad de escasez de agua. En estas regiones, la AEMET estima un 40% de posibilidades de un trimestre más seco de lo normal.
La incertidumbre persiste en lo que respecta a las precipitaciones. La AEMET indica que no existe una tendencia clara a nivel nacional, por lo que la primavera podría presentar la típica variabilidad que caracteriza a esta estación. Sin embargo, la alerta por una nueva DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) para hoy sugiere que la situación podría cambiar rápidamente. El calor, por su parte, se espera que sea generalizado.
La cifra habla por sí sola: el 70% de probabilidad de temperaturas superiores a la media. Esta situación plantea desafíos para la gestión del agua y la agricultura, especialmente en las regiones más afectadas por la sequía. El balance del invierno, con sus lluvias abundantes, no garantiza un futuro sin restricciones hídricas.
AEMET ha emitido alertas por nieve, lluvia y viento en varias comunidades autónomas, complicando la transición al nuevo trimestre. La combinación de calor y sequía podría exacerbar los riesgos de incendios forestales, un problema que ya preocupa a las autoridades.
La primavera, tradicionalmente asociada al renacimiento, podría ser, este año, un período de adaptación a una nueva realidad climática. El cambio no es una mera fluctuación; es una transformación.
